Una solución a modo de esbozo
Un problema importante que plantea las listas abiertas es la
posibilidad que da a los candidatos con más recursos
económicos, más influencias y más infraestructura a
hacer mejores campañas. La solución podría venir porque la
financiación de esas campañas venga exclusivamente de los
partidos a los que pertenecen, que la repartan a partes
iguales y prohibir por ley la financiación privada, propia o
ajena.
No es del todo cierto que con listas cerradas no exista
este problema, también se da, pero quizás más
moderadamente. Equilibrando un sistema de listas abiertas
con cuotas de proporcionalidad para las listas perdedoras,
se garantizaría un sitio a todo aquel que, de igual manera,
tampoco estaría si liderando una lista cerrada, y con menos
recursos, perdiera una elección en un sistema de listas
cerradas y bloqueadas.
De hecho, la prohibición de la financiación privada, propia o
ajena, en las campañas, haría más por luchar contra el
favoritismo hacia candidatos más ricos, contra los pobres,
que el hecho de mantener el sistema de listas cerradas en
lugar que abiertas, dado que con listas cerradas, igualmente
se promocionaría a las listas cuyos miembros también dispongan
de más recursos personales, desde financiación, hasta tiempo
libre para hacer campaña, transportes, amistades en los lugares
correctos, etcétera.
Este solo es un pequeño esbozo. Pensar en ello.